Buscar un psicólogo de adicciones comportamentales en Barcelona no suele empezar con una certeza.
Muchas veces empieza con una sensación difícil de explicar:
“Esto antes lo controlaba.”
“Cada vez me ocupa más tiempo.”
“Lo intento dejar y vuelvo.”
“Mi pareja ya no confía en mí.”
“Mi hijo no hace prácticamente nada más.”
“Sé que me está perjudicando, pero sigo haciéndolo.”
Las adicciones comportamentales pueden resultar especialmente difíciles de detectar porque la conducta problemática forma parte, en muchos casos, de actividades normales de la vida cotidiana.
Usamos pantallas.
Jugamos.
Compramos.
Tenemos relaciones sexuales.
Participamos en redes sociales.
Algunas personas apuestan.
El problema no está necesariamente en la conducta en sí misma, sino en la relación que la persona empieza a establecer con ella.
La guía clínica española sobre adicciones comportamentales resume una idea central: la pérdida de control, la dependencia psicológica y la continuidad a pesar de las consecuencias son más relevantes que la mera frecuencia de una conducta.
Qué son las adicciones comportamentales
Las adicciones comportamentales son patrones de conducta que empiezan a adquirir una prioridad excesiva en la vida de la persona.
La actividad puede generar inicialmente placer, alivio, distracción o sensación de control.
Con el tiempo, sin embargo, empiezan a aparecer consecuencias.
Más tiempo dedicado.
Más preocupación.
Menor capacidad para detenerse.
Abandono de otras actividades.
Conflictos.
Problemas económicos.
Deterioro académico o laboral.
Vergüenza.
Ocultación.
La conducta deja de estar simplemente presente.
Empieza a organizar la vida.
Qué problemas puede tratar un psicólogo de adicciones.
Dentro del ámbito de las adicciones comportamentales pueden aparecer dificultades relacionadas con:
- Juego y apuestas.
- Videojuegos.
- Uso problemático de internet.
- Pantallas y redes sociales.
- Compras compulsivas.
- Pornografía.
- Conducta sexual compulsiva.
- Otras conductas repetitivas asociadas a pérdida de control.
Es importante ser clínicamente precisos.
No todas estas conductas tienen exactamente el mismo estatus diagnóstico.
La CIE-11 reconoce específicamente el trastorno por juego y el trastorno por uso de videojuegos dentro de los trastornos debidos a comportamientos adictivos, mientras que otras conductas requieren una valoración más cuidadosa.
Por eso una consulta especializada no debería empezar diciendo:
“Eres adicto.”
Debería empezar preguntando:
“¿Qué está ocurriendo?”
Cuándo pedir ayuda
No es necesario esperar a que el problema sea extremo.
Conviene realizar una valoración cuando aparece alguna de estas situaciones:
- La persona intenta reducir la conducta y no puede mantener el cambio.
- Ha empezado a mentir u ocultar información.
- Hay conflictos familiares repetidos.
- Se ha alterado el sueño.
- Se abandonan actividades.
- Existe deterioro académico o laboral.
- Aparecen consecuencias económicas.
- La conducta se utiliza principalmente para regular emociones.
- El pensamiento gira constantemente alrededor de la actividad.
- La persona siente que ha perdido libertad.
La pérdida de control es una señal particularmente importante.
No significa necesariamente que la persona realice la conducta cada día.
Significa que cuando aparece el impulso, decidir libremente empieza a ser difícil.
Qué ocurre en una primera visita
Una primera visita sirve para ordenar la situación.
El psicólogo de adicciones puede explorar:
Cuándo empezó.
Cómo ha evolucionado.
Qué consecuencias existen.
Qué ha intentado hacer la persona.
Qué ocurre antes del impulso.
Qué ocurre después.
Cómo está la familia.
Qué papel tiene la ansiedad.
Cómo duerme.
Qué otras dificultades pueden estar presentes.
Esta información permite diferenciar un uso intenso de un comportamiento problemático.
También ayuda a evitar diagnósticos precipitados.
Cómo se trabaja
El tratamiento psicológico y el psicólogo de adicciones, pueden incorporar varias herramientas.
Regulación emocional
Si la conducta aparece cada vez que hay ansiedad, soledad, aburrimiento o frustración, eliminarla sin trabajar esas emociones probablemente no sea suficiente.
Control de estímulos
Modificar accesos.
Reducir determinadas aplicaciones.
Reorganizar dinero.
Crear barreras.
Prevención de recaídas
Identificar situaciones de riesgo.
Preparar respuestas.
Aprender de los episodios sin normalizarlos.
Trabajo cognitivo
Revisar pensamientos que justifican la conducta.
“Solo una vez.”
“Lo controlo.”
“Lo recuperaré.”
“No pasa nada.”
Reconstrucción de hábitos
Dormir.
Hacer deporte.
Recuperar relaciones.
Volver a proyectos personales.
Una recuperación sólida no consiste únicamente en eliminar.
También en volver a construir.

El papel de la familia
La familia suele llegar agotada.
Ha discutido.
Ha vigilado.
Ha amenazado.
Ha pagado.
Ha perdonado.
Ha escuchado promesas.
En algunos casos es necesario incorporar sesiones familiares.
No para buscar culpables.
Para aprender a ayudar de forma más eficaz.
Acompañar no significa vigilar cada movimiento.
Tampoco significa permitirlo todo.
Significa encontrar un equilibrio entre apoyo, límites y responsabilidad.
Cómo trabajamos en CTAC
En CTAC realizamos tratamiento ambulatorio especializado con psicólogo de adicciones.
El proceso suele comenzar con una valoración inicial.
A partir de ahí se diseña un plan personalizado que puede incluir terapia individual, familiar, de pareja o grupal.
No buscamos imponer el mismo modelo a todas las personas.
Queremos entender qué función cumple la conducta y qué necesita esa persona para volver a decidir.
Porque esa es, en última instancia, la recuperación:
que una conducta deje de decidir por ti.
Preguntas frecuentes
¿Necesito un diagnóstico para pedir cita?
No. La primera visita puede servir precisamente para valorar si existe un problema clínico. El psicólogo de adicciones valorará.
¿Se puede hacer terapia online?
Sí, según el caso puede valorarse una modalidad online o híbrida con el psicólogo de adicciones.
¿Puede acudir primero la familia?
Sí. En algunas situaciones, especialmente cuando la persona todavía no quiere iniciar tratamiento, orientar a la familia puede ser un primer paso útil.


